OTRA MASACRE IMPUNE

Fiscalía defrauda a víctimas de ejecuciones extrajudiciales

Con una tranca en la autopista Caracas-Guarenas, los vecinos de Turumo protestaron el asesinato de cinco hombres a manos de funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), el 13 de enero de 2020. Luis Carlos Torres Bello, Armando Torres Bello Gabriel Bohórquez, Luis Bohórquez y Edilberto Blanco habrían sido ejecutados al regreso del cementerio El Cercado, donde habían ido a visitar la tumba de un amigo de la infancia. La versión oficial los incrimina como secuestradores. La fiscal 32° del Ministerio Público, Dusay del Carmen Dueñas González, se comprometió a investigar pero en Turumo más nunca supieron de ella.
EN LUTO PERMANENTE

Una familia azotada por cinco ejecuciones extrajudiciales

El 30 de enero de 2020, funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) asesinaron a los primos Jhon Linares y Carlos Rodríguez, de 31 y 26 años de edad respectivamente. Esa misma familia había perdido a otros tres de sus miembros a manos de las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) en septiembre de 2018. Las mujeres de esa casa, ubicada en el sector Las Tinajitas de Barquisimeto, viven con la angustia de que la matanza continúe.
LAS FAES MATAN

Los 16 patrones de la brutalidad policial en Venezuela

Las FAES están a la cabeza de una matanza sistemática y lo más grave es que cuentan con el respaldo de las máximas autoridades gubernamentales. El 17 de julio de 2019 Nicolás Maduro llegó a expresar “¡Viva el FAES!``. En este reportaje especial Proiuris identifica los “modus operandi” de los cuerpos de seguridad del Estado y cuenta las historias de dolor que causan.
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100 SENTENCIAS DE MUERTE

Fiscalía no investiga 85% de casos de presuntas ejecuciones extrajudiciales

La violencia estatal ejercida contra los sectores más pobres de la población venezolana se registra en minutas policiales que se filtran a la prensa con la pretensión de que la versión oficial de los hechos de sangre se propague como verdad indiscutible. En todo caso, las políticas de “mano dura contra el hampa” no han resuelto el auge de la criminalidad en Venezuela.