Colombia

La xenofobia se combate con información sobre beneficios de la migración

La xenofobia a los migrantes venezolanos se combate con la información

La xenofobia existía antes de la pandemia por la COVID-19, pero ahora tiene un efecto más pernicioso, advierte el investigador de la ULA Francisco Javier Sánchez. En su opinión, es necesario aclarar ante la opinión pública que las personas venezolanas que huyen del país pueden contribuir con el desarrollo de los países de acogida

Reporte Proiuris

Ángery Lozano / Jackelin Díaz

Francisco Javier Sánchez, Investigador del Centro de Estudios de Fronteras e Integración (CEFI), de la Universidad de Los Andes (ULA), considera imprescindible mitigar la xenofobia hacia los migrantes venezolanos.

En entrevista vía Twitter concedida a Proiuris, el abogado explicó por qué la migración venezolana implica un beneficio a la población receptora.

A modo de ejemplo, señaló Sánchez, se debe aclarar ante la opinión pública que no existe un incremento del delito por la llegada de venezolanos. Mencionó la contribución al bono demográfico y al crecimiento de sectores de la economía que requieren mano de obra.

El experto añade que los Estados deben respetar la integridad y dignidad de las personas refugiadas y migrantes venezolanas y asegurarse que no sean sometidos a trata y explotación o degradados.

Proiuris: Autoridades venezolanas han anunciado que evalúan la reapertura progresiva de la frontera. ¿Estamos preparados para que esos pasos formales fronterizos con Colombia se reabran?

Francisco Javier Sánchez: Los expertos señalan el manejo incompetente de la pandemia de la COVID-19 por parte del Gobierno de Maduro. El país se encuentra en la fase de crecimiento exponencial de acuerdo a todas las cifras y a los informes de la Academia de Ciencias.

El estado Táchira figura diariamente en los primeros lugares en número de contagios, a pesar de que sus municipios fronterizos están en permanente cuarentena radical y toque de queda.

Colombia está en fase descendente de contagios y se han reabierto aeropuertos y terminales terrestres. Migración Colombia piensa bien la medida, en trabajo coordinado con regiones y municipios. Ese país está mejor preparado para reabrir la frontera con Venezuela.

Creo en las fronteras abiertas y con función de bisagra, pero es un momento delicado por la COVID-19 y en términos diplomáticos.

Si hubiese coordinación multinivel entre ambos países se encontrarían formas de cooperación binacional.

PR: ¿Cómo se explica que algunos venezolanos que estaban en Colombia y retornaron a su país en medio de la pandemia regresen a Colombia pese a esta coyuntura de crisis sanitaria?

FJS: Se explica por la emergencia humanitaria compleja de Venezuela, alertada desde el 2015 por la sociedad civil y luego por la Asamblea Nacional.

Una situación inédita en la región. Es la segunda crisis migratoria del mundo, con más de 5 millones de venezolanos forzados a emigrar

Se le suma la pandemia la COVID-19, que causa estragos y agrava la emergencia. La disyuntiva para muchos es migrar o morir de hambre; prefieren migrar.

Los retornados encontraron en Colombia el afecto familiar. Cuando regresaron a Venezuela econtraron un país más arruinado que el que dejaron. Por eso se van de nuevo.

PR: La relación bilateral entre ambos países sigue deteriorada. ¿Qué criterios deben tomar en cuenta tanto el régimen venezolano como el Gobierno colombiano para recomponerla?

FJS: Es complejo: relaciones deterioradas entre los gobiernos de Iván Duque y Nicolás Maduro; formales y fluidas entre Duque y el gobierno interino de Juan Guaidó.

Maduro tiene control territorial -cuestionado-, Guaidó no, lo cual influye en las relaciones bilaterales o en su ausencia.

Se mantienen relaciones diplomáticas y algún tipo de vínculo consular entre Guaidó y Duque, pero entre éste y Maduro hay un cortocircuito: Maduro rompió todas las relaciones diplomáticas y consulares

Las dinámicas en la frontera común continúan. Debería haber contacto para abordar situaciones que afectan a los ciudadanos de ambos países. Maduro intenta que le atiendan pero destruyó comunicación. Sin embargo, aún en situaciones límite como la actual, debe haber canal de comunicación abierto.

PR: El director de Migración Colombia dijo durante una reunión con el Alcalde de Cúcuta que abrir la frontera trae consigo presiones en materia de salud. También advirtió que «antes de abrir» el Estado debe tener clara su capacidad de respuesta y atención. ¿Qué lectura hace de esto?

FJS: Abrir la frontera presionaría al sistema de salud y otros servicios en Colombia, así como también de Táchira y demás estados fronterizos de Venezuela, que están colapsados.

Lea también: Esperar por un asilo en Colombia o luchar contra el cáncer en Venezuela

Sin embargo, con todo y las medidas de bioseguridad que se implementen, el riesgo no se reduce a cero; por el contrario, a mayor paso de personas se incrementa.

Cualquier estimación a día de hoy se queda corta. Nadie sabe cuántos pueden animarse a pasar la frontera.

PR: El régimen de Maduro tilda a los retornados de “armas biológicas”. ¿Se debe restar importancia a estos señalamientos o es hora de respuestas contundentes?

El gobierno de Maduro estigmatiza a los venezolanos retornados por la pandemia. Esto es denigrante y violatorio de sus derechos más elementales: incluso, a muchos les ha restringido el ingreso a su propio país.

El presidente Iván Duque y la ministra de Relaciones Exteriores, Claudia Blumc, han respondido a esas descalificaciones de manera clara, contundente y diplomática.

Esto sin caer en la provocación del insulto o el intercambio de declaraciones altisonantes ni contribuir a la xenofobia de los migrantes venezolanos.

PR: Colombia estima un nuevo éxodo de venezolanos tras la reactivación económica en el país, ¿hay algo de qué preocuparse?

Preocupa la posible violación de derechos de migrantes o que sean víctimas de delincuencia organizada; esto ya ha sucedido.

Los retornados no cesan pero cada día son menos. Los migrantes y caminantes venezolanos se empiezan a ver de nuevo y deben ser informados de sus derechos.

Los Estados deben respetar su integridad y dignidad y asegurarse que la migración venezolana no sea objeto de xenofobia y no sea sometida a explotación.

Además, procurar a los migrantes mínima alimentación y salud, directamente o permitiendo el trabajo de la sociedad civil y de la agencias internacionales.

PR: ¿Qué opina sobre la declaración del jefe de la Redi Andes, el mayor general Ovidio Delgado, quien advirtió que las personas deben pedir permiso a su despacho antes de salir del país. ¿Qué derechos se violan al negarles la salida?

JFS: Voceros militares venezolanos han señalado que intentaron ingresar a Colombia por violar protocolos epidemiológicos. Sin embargo, el decreto de Estado de Alarma no crea delitos, pues ello es materia reserva legal de la Asamblea Nacional Segundo, la Constitución, en su artículo 50, e instrumentos como la Declaración Universal de los Derechos Humanos consagran derecho a salir del país.

Serían las autoridades colombianas a quienes correspondería proceder si alguien ingrese ilegalmente a su territorio.

PR: ¿La pandemia ha repercutido en otros nuevos problemas de vulneración de los derechos humanos de los migrantes?

JFS: La coyuntura afecta al mundo, por tanto diluye la preocupación de comunidad internacional por la gravísima situación del país y contribuye a la sistemática violación de derechos humanos, que es la causa de la migración venezolana.

La pandemia afecta también a países de acogida: los migrantes reciben menos ayudas en alimentación o atención médica, están más expuestos a grupos delincuenciales, se les hace casi imposible denunciar violaciones de derechos humanos…

PR: 70% de las víctimas de trata y explotación son mujeres y niñas y la frontera colombo-venezolana implica altos riesgos para las migrantes venezolanas?

JFS: Es una frontera que puede ser muy peligrosa. Actúan grupos delincuenciales, guerrillas, paramilitares, transnacionales de la droga y trata de personas. Ha aumentado el número de mujeres y niñas migrantes afectadas por estas actividades, como lo señala la ONU, están más expuestas y son más vulnerables.

Las mujeres y niñas venezolanas pueden ser captadas por redes de trata y explotación que se valen de esa extrema vulnerabilidad con que emigran. Algunas mujeres viajan solas, otras con sus hijos, todas en condiciones muy precarias, por lo cual son presa fácil de los traficantes y explotadores de personas.

Los Estados, las agencias internacionales y las ONG tienen que tener un enfoque de género con relación a los migrantes venezolanos. Una buena política migratoria nacional de cualquier país y global (ONU, OEA, otros), debe tener ese enfoque.

PR: La pandemia ha estimulado brotes de xenofobia a los migrantes venezolanos, ¿cree que este comportamiento social es solo producto de la circunstancia actual o traerá consecuencias a largo plazo?

JSF: La xenofobia hacia migrantes venezolanos ya se reportaba antes de la pandemia. Por lo tanto, la mayor parte migración venezolana será permanente y no coyuntural, aún en una eventual transición democrática en el país.

Esto se combate informando a la sociedad sobre los beneficios de la migración. No hay real incremento en tasas de delitos.

Lea también: Migración venezolana no influye en incremento de delincuencia en la región

Existe contribución al bono demográfico, mano de obra, pago de impuestos, puntual capital de inversión o emprendimientos que generan trabajo.

Otro ejemplo, la migración pendular en Colombia beneficia a sectores de casas de cambio, transporte, venta de bienes y servicios, sobre todo en frontera.

Finalmente, otro buen ejemplo: el sector universitario, en el que me consta la cantidad de profesionales venezolanos que ahora contribuyen con sus conocimientos a la educación de primer nivel en universidades colombianas.

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