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FAES y Conas de Lara mataron a 8 personas en la búsqueda de alias “Santanita”

En dos semanas ambos cuerpos élites  se dedicaron a “cazar” a los presuntos integrantes de una banda que se atribuye la explosión de una granada en un concesionario de Barquisimeto, el 9 de mayo. En todos los casos familiares denuncian ejecuciones extrajudiciales

Reporte Proiuris

Karina Peraza Rodríguez

Luego de la explosión de una granada en un concesionario en el este de Barquisimeto, estado Lara, el viernes 9 de mayo se difundieron videos y audios  a través de los cuales Josué Ángel Santana, conocido como “Santanita”, se atribuía los ataques y advertía que si no pagaban las extorsiones este tipo de hechos se repetirían. En los videos se visualizaba a “Santanita” flanqueado por dos personas armadas.

Estos videos desataron una cacería por parte de los cuerpos de seguridad del Estado, que en las siguientes dos semanas asesinaron a ocho personas y aseguraron que todas eran miembros de la banda de “Santanita”. Siete de las muertes fueron en manos de las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) y una del Comando Nacional Antiextorsión y Secuestro (CONAS).

El 11 de mayo, a las 4:45 am, una comisión de las FAES  tomó la avenida 2 del sector 1 de La Carucieña, en la parroquia Ana Soto. Los funcionarios llegaron a una vivienda donde se encontraban Yeferson José Mendoza Pérez, de  24 años de edad, Geison Sneider Grimán Acosta, de 27 años, y Koli José Álvarez, de 24 años. Según sus familiares estaban reunidos para celebrar el Día de las Madres.

Aseguraron que ninguno estaba armado que en el momento que llegaron las FAES y que a esa hora de la madrugada estaban durmiendo. Los despertaron y aunque algunos trataron de salir de la vivienda, fueron devueltos por los funcionarios que disparaban al aire para que nadie se acercara.

“La casa y toda la zona estaba rodeada. A ellos los mataron en el patio y lanzaron como algo que detonó muy fuerte al menos tres veces”, describió una de los familiares que no quiso identificarse por temor a sufrir represalias. La detonación que vecinos y familiares de La Carucieña escucharon fue la explosión  de una granada que, según las FAES, habrían lanzado contra los funcionarios.

Aproximadamente durante tres horas la comisión policial se mantuvo en la comunidad. Los vecinos comentan que hacían cada quince minutos. De igual forma denunciaron que se robaron algunas pertenencias dentro de la vivienda y que los tres hombres fueron asesinados con disparos en el pecho.

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Sobre Yeferson, se pudo conocer que hace seis meses salió de la cárcel de Tocorón. Estaba bajo arresto domiciliario, pero sus familiares admiten que no cumplía con la medida. Dicen que salía a la calle a trabajar como vendedor de pulpa de frutas.

Geison compartía el mismo trabajo que Yeferson y también tenía antecedentes penales. Tenía dos hijas de 7 y 9 años de edad. Mientras que Koli se ganaba la vida vendiendo pan y deja huérfana a una niña de 4 años y a una esposa con tres meses de embarazo.

Al día siguiente de haberse perpetrado el triple crimen de La Carucieña, una comisión del CONAS llegó a las 5:30 pm a la vereda 3 entre calles 3 y 4 del Garabatal, Ingresaron a la  vivienda de  Nerdonth Yojr Alvarado, de 27 años de edad. Según sus familiares, en ese momento el hombre se estaba bañando.

Los funcionarios del Conas sacaron a las otras cinco personas que estaban en la vivienda, entre ellas una señora de 75 años y un adolescente de 16 años de edad.  Media hora después mataron   a Nerdonth de dos disparos: uno en el pecho y otro en la región escapular. Se pudo conocer que la víctima era primo segundo de “Santanita”.

“Al padre, para que duela”

“Lo hicieron para que le doliera, porque sabían que era su papá, pero él hace mucho tiempo que no tiene comunicación con nosotros”, dijo una de las hermanas de “Santanita”, a la entrada de la morgue del Hospital Central Antonio María Pineda de Barquisimeto.

El jueves 14 de mayo, en horas de la madrugada, funcionarios de las FAES asesinaron a Rafael Antonio Santana, de 50 años de edad, y Adrián Douglas Sánchez Ochoa, de 33 años. El primero era el padre “Santanita” y de otras 22 personas más. Los hechos ocurrieron en la calle 17 entre avenidas 3 y 4 del sector 3 de La Carucieña

Relataron los familiares que a Rafael Antonio lo sacaron de su vivienda y lo llevaron hasta la casa del hermano mayor de la familia Santana. Testigos indican que los funcionarios de la FAES le colocaron un arma larga en sus manos y le tomaron una foto para distribuirla en grupos policiales y hacer ver que el padre de “Santanita” también pertenecía a la banda delictiva.

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Después de un largo interrogatorio, ambos hombres habrían sido ejecutados. Rafael recibió un disparo en su brazo izquierdo y otro en el pecho, mientras Adrián Douglas uno en el pecho y otra en una pierna.

“Me parece injusto que nada más por ser familia de Santanita digan que somos de la banda. Nosotros, que somos tantos, tememos por nuestras vidas”, relató uno de los familiares.

Posterior a estas seis muertes las FAES continuó haciendo rondas en las comunidades La Carucieña y Garabatal, ambas de la parroquia Ana Soto, en búsqueda de “Santanita”.

Dos muertes más

Una semana después de los seis primeros crímenes, las FAES volvió a arremeter contra los allegados de Santanita. El  22 de mayo fueron ingresados a la morgue de Barquisimeto dos cadáveres con disparos en el precho; uno era Nelson Enrique Rojas Suárez, de 50 años de edad, asesinado en un supuesto enfrentamiento en el sector 2 de La Carucieña, y el segundo Witten José Durán Mendoza, de 20 años de edad, a quien también vinculaban a Santanita. Fue asesinado en  otro presunto enfrentamiento, en la avenida Ribereña con la calle 28 de Barquisimeto

Nelson viajo desde Barinas a Lara para cuidar la casa de su madre, que se encuentra en Chile. El 21 de mayo, en horas de la noche, una comisión de la FAES lo detuvo junto a otro grupo de hombres que estaban reunidos en una calle de La Carucieña, con la excusa de que estaban violando la cuarentena por la COVID-19. Una mujer cuya identidad se mantiene en reserva por riesgo de represalias en su contra aseguró que los funcionarios preguntaron quien tenía antecedentes.

Nelson estuvo detenido y admitió  que tenía antecedentes, pero aclaró que había cumplido su pena. Lo apartaron del grupo y le tomaron varias fotos. A  las 5:00 am los mismos funcionarios de las FAES regresaron a la comunidad y sacaron a Nelson de la casa donde vivía. Testigos afirman que lo trasladaron hacia una vereda y en la parte posterior de una vivienda le dispararon.  Nelson tenía ocho hijos.

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La madre de Witten José  se enteró de la muerte de su hijo al escuchar la noticia por la radio.  Ese mismo 22 de mayo, a las 6:00 am, seis funcionarios de la FAES irrumpieron en su vivienda, ubicada  en el barrio El Cementerio de la población Río Claro, ubicada al sur de Barquisimeto. El hombre dormía con su esposa e hija cuando los funcionarios entraron violentamente. Los hombres armados apuntaron a las personas que estaban en la casa y  a Witten lo mandaron a vestir.

Su madre preguntó a dónde lo llevaban y los funcionarios de las FAES le dijeron que solo iba a ser interrogado. Incluso, a la mujer le pidieron su número telefónico para que lo fuera a busca. Esa llamada nunca llegó. Lo mataron de un disparo en el pecho y la versión oficial indica que fue el resultado de un enfrentamiento.

Witten José había sido detenido por las FAES el 12 de abril y lo imputaron por porte ilíciti de arma de fuego. Estaba en libertad condicional. La madre negó la vinculación de su hijo con “Santanita”.

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