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Detención arbitraría de José Guillermo Mendoza fue una violación a la libertad de expresión

Para Provea, la música, el arte y los derechos humanos no son material subversivo, cuando se trata de la crítica a las políticas públicas instauradas por un gobierno. Esta detención fue un atentado al artículo 56 de la Constitución
Reporte Proiuris
Erick S. González Caldea

José Guillermo Mendoza, trabajador de la industria gráfica, estuvo detenido durante 12 horas en la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), de El Helicoide, por transportar 1.000 inserts del CD “Ministro: ¿Cuál es su trabajo? – un extraño tributo al punk venezolano”, a la sede de la ONG de Derechos Humanos, Provea. Este material gráfico es una crítica a las gestiones del frente ministerial del gobierno de Nicolás Maduro.

Los funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) y del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin), calificaron los afiches, CD’s e impresiones incautadas como “material subversivo”.

No fue hasta las 11:00 am, de este viernes 20 de septiembre, que el trabajador gráfico fue liberado de los calabozos de El Helicoide. El material incautado fue devuelto a Provea.

“La presión ciudadana logra liberación del trabajador gráfico José Guillermo Mendoza y devolución del material incautado”, informó Provea a través de su cuenta en Twitter, tras la liberación de Mendoza.

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La detención de un ciudadano por portar materiales que critiquen o expresen una posición, viola el artículo 56 de la Constitución de la República de Venezuela, que estipula que “Toda persona tiene derecho a expresar libremente sus pensamientos, sus ideas u opiniones de viva voz, por escrito o mediante cualquier otra forma de expresión y de hacer uso de ellos para cualquier medio de comunicación y difusión, sin que pueda establecer censura”.

Asimismo, la Declaración de los Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) establece, en su artículo 19, que: “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”.

Para las organizaciones defensoras de los derechos humanos en Venezuela, la detención arbitraria del joven es una medida de intimidación y represión contra los disidentes del gobierno de Maduro, en especial a la libertad de expresión de los ciudadanos.

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La ONG Provea enfatizó que la música, el arte y los derechos humanos no son material subversivo, cuando se trata de la crítica a las políticas públicas instauradas por un gobierno.

Para Espacio Público, la criminalización a la crítica, que ejerce el Estado, busca censurar el arte como medio de expresión y protesta. “Criticar al poder desde el arte es delito para un gobierno no democrático”, enfatizó la organización  desde su cuenta en Twitter.

Una foto “subversiva” 

Uno de los afiches incautados muestra a un militar en el centro de una mesa, con un fajo de billetes en los bolsillos, y acompañado con dos hombres armados, uno portando un chaleco rojo y una boina, alusiva a los seguidores del chavismo, y el otro con una calavera pintada en el caso. Esta imagen, aparentemente, fue motivo suficiente para detener a un hombre y acusarlo de llevar “material subversivo”, según explicó Rafael Uzcátegui, coordinador general de Provea, la noche de la detención de Mendoza.

“Ministro: ¿Cuál es su trabajo?- un extraño tributo al punk venezolano”, de la banda Agente Extraño, es un producto editado y elaborado por Provea, Redes Ayuda y Humano Derecho Radio. “El disco tiene canciones emblemáticas como ‘El desamparo’ de 27F (que hace alusión a la masacre de El Amparo), y ‘La peste’ de víctimas de la democracia que se refiere a la osamenta de víctimas del Caracazo”, informó Provea.

La organización también detalló que la grabación forma parte del libro “Educación anterior: una historia inconclusa del punk venezolano”, en donde se explora críticamente la presencia del género musical en Venezuela y cómo este forma parte del principio de promover los derechos humanos en todos los lenguajes posibles.

“Este libro habla sobre detenciones arbitrarias, ejecuciones extrajudiciales, derechos culturales, entre otros temas. El insert contó con el montaje de una foto elaborada por Nelson Garrido, premio nacional de artes gráficas”, comunicó la organización.

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