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Venezolanas son víctimas de “matrimonios serviles” en Colombia

Cristina Roser,  de Women’s Link Worldwide de Colombia, advirtió que, por desconocimiento, quienes padecen la trata de personas no se reconocen como víctimas ni identifican los ofertas fraudulentas de trabajo que se suelen hacer por redes sociales

Reporte Proiuris
Arturo Guillén

Un tipo de esclavitud moderna identificada por la organización Women’s Link Worldwide de Colombia es el de los matrimonios serviles entre hombres colombianos y mujeres venezolanas. Someten a la dama a realizar trabajos forzosos en la casa bajo la amenaza de denunciarlas ante las autoridades para que estas las deporten.

El fenómeno migratorio venezolano, que se inició masivamente desde 2014, ha facilitado la trata de personas  que son sometidas  a explotación sexual y laboral, aseguró Cristina Rosero de Women’s Link Worldwide de Colombia.

“Con la migración venezolana se le ha hecho más fácil el trabajo a quienes captan a personas necesitadas, sobre todo a mujeres, que huyen a Colombia de la situación que se vive en Venezuela”, indicó.

Esta captación se da principalmente, según Rosero, en las zonas fronterizas entre ambas naciones. “En la zona de Arauca, por ejemplo, que queda más abajo de Cúcuta, se han visto más venezolanos víctimas de trata de personas a partir de 2014 y 2015, en los inicios de la crisis migratoria, cuando antes se veían más a cubanos, haitianos, dominicanos e incluso mujeres de Bangladesh”, aseveró.

Una de las zonas de mayor prostitución, de acuerdo con Rosero, es en Cartagena. “Durante la noche se ven cantidades absurdas de mujeres ejerciendo la prostitución. Incluso, ellas ya saben dónde esconderse cuando hay redadas policiales y quienes las dirigen le pagan extra para que hagan esas labores”, señaló.

Nelson Rivera, de Fundación Renacer, sostuvo que en la organización han hecho investigaciones en muchas zonas de Colombia y afirmó que han encontrado casos de niños y niñas víctimas de explotación desde La Guajira hasta San Andrés y Arauca. Entre esas víctimas, sostuvo, también se han hallado algunos venezolanos.

Desconocimiento sobre la trata de personas

Una de las mayores preocupaciones de las ONG en Colombia es el desconocimiento general de las personas acerca de la trata de personas. “Quienes padecen la trata no se reconocen como víctimas debido a que desconocen los métodos tanto de captación y explotación”, manifestó Rosero.

Por ello, diversas organizaciones civiles colombianas han hecho pronunciamientos públicos acerca de esa situación con el fin de dar a conocer que la trata de personas es un delito y que pueden llegar a ser víctimas de él sin percatarse.

Rivera apuntó que los migrantes necesitan ser mejor informados de cuáles son sus derechos al llegar a Colombia y así intentar evitar que sean víctimas de trata. “Los temas de salud en el país son muy complejos. Hay niñas que han sufrido violencia sexual con enfermedades de transmisión sexual y la atención médica es algo que el Estado colombiano debe atender de forma urgente”, dijo.

Andreina Zuloaga, de la Red de Defensa de Vida, una religiosa colombiana que ha hecho trabajos en Venezuela acerca de la trata de personas, también identificó la ignorancia que hay sobre este delito dentro del país. “Cuando le hablas a la gente acerca de la trata, piensan que está relacionado con el trato que se da entre las personas y no que es un riesgo que cualquiera de ellos puede correr”, puntualizó.

Los perpetradores de este delito se aprovechan de la necesidad, sobre todo de los migrantes, y ofrecen empleos en los cuales le prometen seguros médicos e incluso, hacer las gestiones de los documentos requeridos para la migración en el país de destino.

“En lo poco que podemos aportar a las comunidades, es el de informar. Por ello realizamos una campaña llamada Hagamos Ruido, hablemos la trata, la cual tiene como finalidad generar conciencia sobre este delito en diversas comunidades venezolanas”, explicó.

“Hemos llegado a ciertos sitios preguntándoles qué es la trata de personas. Responden que piensan que es como generar un buen trato entre las personas. Por eso llevamos este tiempo (desde 2015) haciendo eso. Entendemos que es un granito de arena muy pequeño, pero es preferible aportarlo que no hacer nada. Debemos tener en cuenta que la mayor responsabilidad la tiene el Estado venezolano porque es el que debe generar campañas preventivas en todo el país».

Además, las monjas que trabajan en Colombia han llevado la labor informativa hasta los colegios, pero enfocados especialmente en los niños colombianos, dijo.

Métodos de captación 

Por medio de una red social se publicó un anuncio en el que ofrecían hacer un postgrado para abogados en República Dominicana. 30 abogados venezolanos se inscribieron a través de esa red social, hicieron todo el papeleo que les exigían y todo, relató Zuloaga, parecía que estaba en orden. Finalmente, los profesionales viajaron hasta ese país y cuando llegaron se percataron que la universidad era falsa, que todo era fraudulento. Los delincuentes los captaron y cinco de ellos lograron escapar y fueron quienes pudieron regresar a Venezuela y denunciar el caso a las autoridades. Al final, narró, rescataron a los restantes de ser víctimas de trata. Este caso ocurrió a principios de 2017, aseguró Zuloaga.

Las redes sociales se han convertido en el método de captación más usado por los responsables de la trata de personas. Cristina Rosero afirmó que por WhatsApp también se han visto casos de captación. “Obligan a las mujeres a comunicarse con sus familiares por esa vía, a que les manden fotos y que luego crucen la frontera. Y es allí donde las capturan y  las obligan a realizar trabajos sexuales. El entorno digital se volvió una oportunidad más fácil para captar víctimas”.

En Venezuela, Zuloaga expuso que en la organización en la que trabaja hallaron anuncios en periódicos nacionales con ofertas de empleos sospechosas. “Estuvimos haciendo ese ejercicio y encontramos varios. Esta es otra de las vías de captación”, indicó.

En Facebook se utiliza la modalidad de buscar a quienes puedan cuidar a niños en el exterior en sus casas mientras sus padres se ausentan y otras ofertas de empleo que al final resultan ser fraudulentas.

Nelson Rivero apuntó que “hoy en día hay más aplicaciones, más páginas y tecnología desarrollada para esta clase de captaciones”.

Según la Embajada del Reino Unido en Venezuela, las víctimas venezolanas de trata de personas aumentaron casi 300% en cuatro años. Los casos reportados pasaron de 50.000 en 2014 a 198.800 en 2018, indicaron.

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